jueves, 14 de marzo de 2013


Sí, ¡Nos Mudamos!  

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viernes, 2 de noviembre de 2012

¡Dios nunca deja de amarte!




¡Qué magnífica verdad! El amor de Dios no me pide nada para amarme; si hago lo bueno como nadie, o si fracaso y me equivoco...como nadie, Él no me ama más por hacer el bien, ni me ama menos por mis errores. él siempre me ama con amor perfecto, y me da su ayuda para crecer y ser mejor, más como Él es. ¿Es una excusa para pecar y hacer lo malo? Jamás. Pero no me digas que su amor infinito, sin condiciones, no nos mueve a agradarle...Fuimos creados para lo bueno.

Y lo amamos...porque Él nos amó primero...y viendo su bondad comenzamos a amarlo más. Conociéndolo más empezamos a hacer lo que sabemos que le agrada. Y nos hace tanto bien, "hacer el bien por amor a Aquel que nos ama", y no por razones egoístas; solo por saber que le agrada, y que "Dios se pone contento" cuando imitamos su ejemplo de amar sin condiciones.
Para mí, fue un descubrimiento que transformó mi vida, desde adentro para afuera. El amor incondicional de Dios. El amor que me hizo nacer, y preparó de antemano mi futuro,un futuro de gozo, ¡para siempre!
Si algo me pide Dios, es que yo le permita bendecirme...darme todo lo que tiene preparado, y pueda ser feliz. ¿Un ratito? Sí. ¿Una vida? Sí...y por toda la eternidad. ¿Cómo? Todo eso está en su Hijo Jesús. "Cree en Jesucristo y serás salvo", dice la Biblia. Dios pide ¡QUE LE CREAMOS! 
Y por esa fe en Jesucristo te da vida y vida eterna (y todo lo demás que Él quiere darte...) 
"Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros" , dice Romanos 5:8. Dios nos ama de tal manera, que dio lo mejor por nosotros. Dios nunca deja de amarnos. ¡Dios nunca deja de amarte!

viernes, 12 de octubre de 2012

¡Es fácil!

 ¡Cuánto se ha dicho, escrito y disertado sobre la felicidad! Ser feliz...a muchos les parece un concepto utópico, abstracto, inalcanzable.
Nos parece difícil, ¡pero en realidad es más fácil! Creemos que se necesita mucho de todo (dinero, objetos materiales, erudición, medios...) para poder hacer feliz a alguien. Sin embargo, es al revés: muchísimas veces las cosas sencillas y los pequeños detalles están repletos de dicha.

Generalmente, los momentos más felices que podemos recordar no se relacionan con las cosas materiales sino con el amor y los afectos. El tiempo compartido, las sonrisas, la generosidad, nos dejan recuerdos imborrables.

El amor y la felicidad están muy vinculados al dar: si queremos atraparlos y retenerlos de manera egoísta, se escapan. Si los entregamos a otros, ¡se multiplican y nos desbordan!

 Si nos proponemos compartir todo lo bueno de la vida, sin duda, no solamente haremos feliz a alguien sino que nosotros mismos disfrutaremos de eso, ¡y la felicidad vendrá sola a nuestro encuentro!

Mujeres cristianas en la historia

Un legado que trasciende los siglos 

Susana Wesley

Susana Wesley

Susana creció en un ambiente piadoso; su papá, fue un hombre muy usado por Dios. Ella fue la mayor de 25 hermanos. Se la describe con un carácter de benignidad, gozo, disciplina, y sobriedad. Estudiaba con ahínco y aprendió griego, latín y francés cuando aun era joven. Sus libros de estudio fueron la Biblia, libros de teología y los escritos de la Iglesia primitiva. 

Se la llama "la madre del metodismo" debido a los métodos que empleaba en la crianza de sus hijos para hacer de ellos hombres de bien, y hombres de Dios. Dedicaba dos horas por día (una a la mañana y otra a la tarde) para estar a solas con Dios. Fue una mujer de oración, que oraba y meditaba y además llevaba su fe a la vida cotidiana. Fue madre de 19 hijos (ocho de los cuales murieron infantes). Su vida no fue fácil. Su presencia y su personalidad firme, su educación, su capacidad organizativa, sus métodos, fueron claves en la crianza de los hijos y en el ambiente hogareño. Tenía un propósito definido.

Dispuso métodos prácticos por los cuales logró una vida ordenada. Ella conocía bien las ventajas del orden y la disciplina, de modo que plasmó esa disciplina sistemática en la vida de sus hijos. Se esforzó en formar buenos hábitos en sus hijos. Dispuso el tiempo para dormir, para comer, para descansar, para levantarse etc. (incluso desde bebés). Era puntual en sus actividades y quehaceres, y aun ante los imprevistos mantenía el orden en su hogar. Eso transmitía una impactante seguridad a los niños. Susana siguió implementando sus métodos con sabiduría y sin desviarse, sabiendo que sus efectos serían de gran provecho para ellos.
Educó a sus hijos para controlar sus apetitos y deseos de modo que estos no gobernaran sus vidas. Participaban del culto familiar, y la oración. "Me esfuerzo por capturar la voluntad de un hijo desde su temprana edad y trato de cuidarla hasta que el niño la entregue a Dios. Este es el único, fuerte y razonable cimiento de una educación, sin la cual, ningún precepto ni ejemplo tendrá efectos", decía. Enseñó metódicamente a sus hijos, y dedicó seis horas diarias durante veinte años con ese fin. Cantaban y usaban la Biblia como libro de texto. No solo era una enseñanza académica: "Hay muy pocas personas que dedicarían los mejores veinte años de su vida para salvar las almas de sus hijos.", escribió a su hijo Juan. Ella escribió tres libros: A Manual of Natural Theory (Un manual de teoría natural), An Exposition of the Apostles' Creed (Una explicación del credo apostólico) y An Exposition of the Ten Commandments (Una explicación de los diez mandamientos). 

Se abocó a edificar en sus hijos un carácter piadoso. La enseñanza metódica de Susana no solo educó a sus hijos sino que los formó como verdaderos cristianos. Ella ejerció un sabio equilibrio entre la disciplina y el amor. Permitía los juegos, las risas y el bullicio de los niños como es normal, pero les enseñó la importancia de tiempos de quietud, de oración, de estudio y de trabajo. Fue una madre muy cariñosa, y sus vecinos testificaban que su hogar se destacaba por el amor. Cultivar las huertas, cuidar los animales, ordeñar las vacas, sembrar, y otras tareas similares constituían buenos hábitos y eran además lecciones objetivas para sus hijos. Todos sus hijos al morir estaban “en el Señor”. Juan sobresalió en la organización y administración de las igleisas metodistas. Carlos,aunque también predicaba, se destacó escribiendo himnos. 
Muchos historiadores sostienen que "Susana Wesley es la madre de la iglesia metodista". Los críticos consideraban que había muchos métodos en la forma de vida de Juan, Carlos y sus amigos, de modo que los llamaron “metodistas”. Pero ellos solo implementaban y transmitían los principios y métodos de enseñanza que aprendieron de su madre. Al estudiar el movimiento metodista, observamos el impacto que Susana tuvo en sus hijos. Su consagración, la disciplina y el orden, el amor, sus devocionales privados (sus tiempos de estar a solas con Dios), el aborrecer lo malo, su enseñanza metódica de las verdades de la fe, y el tiempo dedicado a su hijos dieron un fruto que sigue creciendo hasta el día de hoy. 

Si tu prioridad dada por Dios es el transmitir la verdad de la Palabra a tus hijos, y formar un carácter cristiano en ellos, recordá que al hacerlo estás bendiciendo a las próximas generaciones. Transmitís vida espiritual a una sociedad que está desesperada y necesitada del amor de nuestro Dios. ¡Tu esfuerzo vale la pena y resultará en mucho bien!

Algo más que la vida

 
Cuando pensamos en la vida consideramos que es lo más importante, ¡y sin duda que lo es! Pero por sobre todo lo importante está lo trascendente. Todos anhelamos disfrutar de una vida larga, fructífera, dichosa, una vida que valga la pena vivir. No obstante, la realidad nos muestra que no siempre es así. Sin embargo, hay Alguien que quiere darnos algo mejor. ¿Mejor que una vida larga y exitosa? Sí. Algo que sobrepasa la rutina diaria, la supervivencia, o la existencia sin propósito. Algo que trasciende nuestro tiempo.
Hay un Dios que es el Creador de todo lo que existe, que quiere darnos ¡algo más que la vida!.... una vida que nunca se acabe, vida eterna, vida por siempre.  Él la preparó como un regalo para todo aquel que lo quiera recibir. Puede ser tuyo, hoy mismo.
¿Te parece demasiado? ¿Demasiado bueno, demasiado fácil? Sí lo es; es tan fácil que un niñito la puede recibir ¡así de fácil como recibe un regalo! Es tan fácil que todos sin excepción la pueden recibir. Todo ser humano, de toda raza, de toda edad, de todo estrato social y de toda condición. Nadie es tan joven ni tan grande, ni tan rico ni tan pobre, ni tan bueno, ni tan malo, ni tan erudito, ni tan ignorante, ni tan brillante ni tan torpe, que no pueda recibir este regalo. Si lo querés, tomalo; es para vos. ¿Cómo lo recibimos? Es gratis; no tenés que hacer grandes cosas para ganarte esa vida eterna. Por la fe, Dios la regala a los que creen  que Jesús es el Hijo de Dios, que murió por nosotros para darnos vida, y resucitó, y aceptan a Jesús en su corazón como Señor y Salvador. Dijo Jesús: “El que cree en mí, tiene vida eterna”, y  “El que tiene al Hijo tiene la vida”.


¿Por qué Dios quiere darnos una vida eterna? Porque Dios es bueno. La palabra que mejor lo describe es amor. "Dios es amor" (dice en 1ª Juan 4:4). Por amor Él creó el Universo, y todo lo que hay en él, incluso al ser humano. Por amor nos cuida y hace posible la vida en nuestro planeta. Por amor está con nosotros siempre y "oye la oración". Por amor nos sustenta todos los días. Por amor obra en nuestras  circunstancias. Es un Dios bueno que está interesado en ser parte de nuestra vida cotidiana; quiere que lo conozcamos, que confiemos, que acudamos a Él por ayuda. Un Dios que quiere nuestra compañía para siempre, por amor.
Él te lo ofrece hoy. ¡La decisión es tuya…!



viernes, 5 de octubre de 2012

Premios Nóbel


Mujeres que han sido galardonadas con el Premio Nobel en el Siglo XX.

 

Marie Curie


La primera mujer que recibió un premio Nóbel: el premio Nóbel de Física en 1903.
La primera persona en recibir dos premios Nóbel: además del mencionado, en 1911 recibió el premio Nóbel de Química.
La primera mujer profesora en la Sorbona (la Universidad de París).

Marie Curie (Marie Sklodowska) nació el 7 de noviembre de 1867, en Varsovia, Polonia; falleció en Francia el 4 de julio de 1934.  Fue una química y física polaca, hija de un profesor de Física y Matemáticas (Wladyslaw Sklodowski).
La menor de cinco hijos, era apasionada por la lectura; a los cuatro años de edad ya podía leer a la perfección. Hablaba polaco, ruso, francés y alemán.
Vivió hasta los 24 años en Polonia, y en 1891 continuó sus estudios en Francia. Allí se casó con el físico Pierre Curie y fundó el Instituto Curie, en París. Tuvo dos hijas. Irene Joliot-Curie y Eva Curie.
Obtuvo su Licenciatura en Física en la Sorbona de París y al año siguiente la licenciatura en Matemáticas. Y fue la segunda mujer hasta entonces en alcanzar el doctorado. (La primera mujer que había logrado doctorarse fue la alemana Elsa Neumann). Realizó estudios sobre la radioactividad, siendo pionera en ese campo, y con lo cual obtuvo su tesis doctoral.
Al morir su esposo en 1906 obtuvo la cátedra de Física en la Soborna, lugar que había ocupado su esposo Pierre en 1094. (Su hija Irene también fue galardonada con el premio Nóbel, junto a su esposo Frederic Joliot Curie).

viernes, 7 de septiembre de 2012

Historias de la historia


 Mujeres que han impactado al mundo de su época.

 


Las mujeres también hemos hecho historia y la historia, porque para eso nacimos; cada una en su tiempo, en su ámbito y en su contexto histórico. Hay mujeres que han hecho grandes cosas, logros extraordinarios,  descubrimientos asombrosos, y han impactado al mundo de su época. Y no fueron casualidades. En absoluto.
"Historias de la historia”, detalles que edificarán nuestra vida, nuestra identidad y darán brillo a nuestra dignidad femenina.
Acercate…
…Y recordá que estamos aquí para ser parte de este siglo XXI que nos ha alcanzado, pero ante todo, con un fin específico: hacer huellas, pasar antorchas, hacer historia, en fin, gozarnos en hacer… todo aquello para lo cual nacimos. Que, seguramente, no será sencillo, ¡pero sí una aventura emocionante!...